El arte de ver

Aquí voy a subrayar dos formas de experimentar ver:

  • Directa |
  • Indirecta |

En el planteamiento de la fotografía contemplativa Miksang nos interesa la percepción directa, en concreto ver directamente.

Así que ¿qué es la percepción?

No es sólo lo que percibimos (el objeto de nuestros sentidos) sino también todo el espectro de la percepción. Esto es el juego de lo sntidos, lo que perciben los sentidos, cómo se percibe en nuestra conciencia y la interacción de estos tres aspectos.

  • Los sentidos
  • El objeto percibido a través de los sentidos
  • Nuestra conciencia experimentando lo que se percibe a través de los sentidos

Aquí consideramos sagrados los sentidos, como una puerta entre el cielo y la tierra. Los sentidos sirven de puerta muy obvia para capacitarnos a todos a llevar algo del cielo a la tierra, con nuestras habilidades excepcionales y a través de la expresión creativa. Cada cual puede elevar este lugar terrenal, cada cual puede elevar el mundo cotidiano a través de nuestra expresión personal excepcional.

TÚ puedes elevar tu mundo cotidiano.

Desde esta perspectiva es crucial comprender el especto de la interacción perceptiva, y abrazae la interacción variadamente infinita de la percepción.

La percepción directa tiene la idea de lo inmediato. ‘Directa’ significa aquí que es pura, sin trabas, sin prejuicios, sin filtros, vívida y libre de interpretaciones conceptuales. ‘Ver directamente’ significa en este caso que conectamos visualmente de inmediato y la forma de decirlo es que siempre lo sentimos primero en nuestro cuerpo. Experimentamos una resonancia, un impulso, un relámpago de percepción que es una sensación corporal para empezar. A partir de esta experiencia conectamos más sencillamente a través de explorar qué es exactamente lo que vemos y, mientras tanto, mantenernos con la pureza de toda la  experiencia.

Percepción pura y, concretamente, ‘visión pura’ es una capacidad que podemos entrenar.

Así que ¿qué es la ‘percepción pura’?

La explicación más corta es que la percepción pura es la forma más elevada de entrenar la mente, en tibetano ‘dag nang byang’.

  • ‘Dag’ significa ‘pura’
  • ‘Nang’ significa ‘percepción‘
  • ‘Byang’ significa ‘entrenar’ o ‘acostumbarse’

La palabra ‘entrenar’ implica que las equivocaciones son inevitables. Incluye una senda de entrenamiento con herramientas, ejercicios y tareas.

En la fotografía contemplativa Miksang empezamos el entrenamiento muy práctico, con ejercicios para asentarnos y ejercicios visuales a partir de los cuales vivenciamos lentamente nuestras experiencias perceptivas. Alineamos los ojos, la mente y el cuerpo para poder alinearnos con nuestras experiencias personales de percepción pura.

Percepción indirecta

Percepción indirecta significa aquí que interpretamos constantemente nuestras experiencias sensoriales de ver, oír, sentir, saborear y oler.  Interpretar significa que nuestra reacción a una experiencia sensorial directa es como una interpretación: etiquetar, una creencia, una suposición, una asociación o una disociación.

Nos hemos vuelto muy buenos con esto, sencillamente porque nos hemos entrenado con ello, consciente o inconscientemente.

  • Etiquetar: la indirecta comienza a una edad muy temprana aprendiendo sencillamente cosas como ‘casa, mamá, rata, cara’. Antes de empezar a poner nombres a las cosas, las cosas eran sencillamente como eran y, siendo gente menuda, nos acercábamos a ellas con curiosidad de forma muy natural, en vez de saber lo que es. Ahora las cosas tienen un nombre, una palabra, un significado del exterior: árbol, mono, casa, bici, coche, teléfono. Y se convierte en un hábito  Ese coche es de esta marca’, ‘esto es un árbol’, ‘esto es una silla’ y ya sabemos bastante y no miramos más. Por supuesto, ¡etiquetar es muy útil en nuestra comunicación diaria!
  • Asociaciones: rápidamente asociamos y siempre comienza con un detonante. Vemos una silla y ya estamos disparados con ‘la he visto en este hotel que me gustó’ o …’en este hotel tan feo’, u olemos u olor maravilloso: ‘¡ah! este olor delicioso me recuerda a una panadería durante mis vacaciones en Francia’, y ya estamos lanzados. No físicamente, porque seguimos estando ahí, pero mental y emocionalmente estamos reviviendo la experiencia de nuestra estancia en ese hotel o en las vacaciones en Francia. No podemos experimentar simultáneamente una experiencia sensorial directa y una asociación, es lo uno o lo otro.

Mecanismo divisor: después dividimos las experiencias mencionadas en ‘me gusta’, ‘no me gusta’ o ‘no es interesante’, y ‘lo quiero’ o ‘no lo quiero’, ‘no me importa’. ¡Lo hacemos todo el tiempo!

¡Todo este mecanismo de interpretar y dividir es muy rápido y muy sencillo! Etiquetar, asociar y dividir forman un marco invisible de referencia para medir y medir todo lo que nos rodea sin csar, y no miramos más lejos. Tenemos los ojos abiertos y la mente pensante está ocupada en pensar en todas las variaciones y ahí es donde va gran parte de nuestra atención. Estamos plenamente atentos interpretando. De este modo nos deslizamos dejando atrás el mundo.

Esta es la experiencia plena de ‘indirecta’.

Es importante comprender estos mecanismoss, sin juzgar.

Uno de los elementos fundamentales, que forma la práctica completa de la fotografía contemplativa Miksang, es ser incondicionalmente cariñoso y amable con uno/a mismo/a.

Percibir: lo rápido frente a lo lento

El maestro tibetano de meditación, artista y erudito, Chögyam Trungpa explaica que el mecanismo de la percepción comienza con un instante de percepción vívida directa, pura y libre y, después, cambia rápidamente a la decisión de cómo dividimos, rechazamos, empujamos o atraemos el mundo cotidiano. Esto ocurre en una fracción de segundo. ¡Todo el tiempo!

Da igual la velocidad mental que tengamos, podemos entrenarnos a mantenernos con un instante de percepción directa porque hay brechas de espacio entre la corriente aparentemente continua de pensamientos. Y resulta que es muy fácil notar estas brechas.

¡Atención a la brecha!

En esta brecha, el espacio entre los penamientos, experimentamos instantes de percepción pura. Estas brechas con el mismo espacio que nuestra mente espaciosa y el mismo espacio de conciencia. Y la conciencia es el aspecto más espacioso que tenemos; si llenamos este espacio con nubes de pensamientos, se nubla y olvidamos que somos capaces de percibir. Más sobre ‘brechas’ (en inglés) >>

En resumen, nuestra mente consiste en dos partes: la mente pensante y la mente espaciosa. La mente espaciosa es la parte más grande la mente y tiene brillantez natural y sabiduría natural. Si este espacio se llena demasiado con nubes de pensamientos, olvidamos nuestra capacidad de percibir y olvidamos que la percepción directa se produce sin esfuerzo y es liberadora. Después empezamos a ‘pensar’ y a buscar soluciones porque una mente nublada y densa no se siente como algo bueno y estamos buscando una salida. Y a largo plazo una mente nublada quizá cause todo tipo de problemas psiclógicos, fisicos y emocionales. Lo importante es relajarse y abandonar la velocidad: así se disuelven las nubes y puede brillar limpiamente el resplandor natural de la mente espaciosa. 

Consiste en percibir lo más despacio posible en vez de percibir lo más rápido posible. Y en cómo sentir curiosidad al percibir nuestro mundo cotidiano con los ojos, tanto cómo lo vemos como lo que vemos.

Es posible ir más allá de la interpretación personal, dejar que la vastedad entre en nuestros corazones por medio de la percepcion. Siempre tenemos una opción: podemos limitar nuestra percepción para así excluir la vastedad, o bien dejar que ésta nos toque.

En ‘Shambhala: la senda sagrada del guerrero’ de Chögyam Trungpa

Primero nos entrenamos en la forma de comportarnos dentro de nuestra espaciosidad interna sin interpretar, cómo apoyarse en una brecha y prolongar el apoyo; estar con lo que es. Intentamos sencillamente estar con lo que es sin aceptar ni rechazar.

Es como una rana sentada en medio de un charco bajo la lluvia. Cada vez que una gota la roza, la rana pestañea pero no cambia de postura. No se zambulle en el charco ni tampoco se aleja saltando. El símbolo para esa cualidad es un toro sentado así que nuestra ranita se convierte en toro sentado.

En ’Dharma, arte y percepción visual’ de Chögyam Trungpa

El arte de ver

Ver la brillantez del mundo cotidiano, del mundo tal como es, sin las interpretaciones personales, es un arte en sí.

Hèlen A Vink, March 31 2018

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