Acepta el no saber y sé tú

¡Es uno de mis eslóganes preferidos, que me gusta recordar!

No saber es un término y una experiencia que conocí en un programa de Arte Shambhala (basado en  las enseñanzas de arte dhármico de Chögyam Trungpa, maestro de meditación, artista y persona excepcional)

Como requisito crucial para permitir que ocurra algo y permanecer sin inhibiciones ni ideas preconcebidas y con la mente abierta como se despliega el movimiento, o la danza, o el poema, o cantar una vocal, o pintar o ver.

No saber, igual que saber, es algo con lo que cualquiera se puede entrenar.

Mira también este mólogo interesante e inspirador sobre abrazar el no saber y ser el manzano: por Kyle Cease, El fin del control

En mi búsqueda de ser feliz y de lo que significa el arte para mí
dí por supuesto que convertirse en artista y la felicidad están indudablemente relacionados pero me sentí sinceramente frustrada y confusa a lo largo de los años cuando apenas encontré ejemplos inspiradores del equilibrio que deseaba.

Al ir ganando paulatinamente claridad, cambió mi comprensión
No saber no se relaciona sólo con las artes y la creatividad sino con todas las formas de mi ser y de expresión.

¿Por qué me gusta el no saber?

  • Sobre todo porque soy curiosa 🙂
  • Aunque querer saber el no saber suena como una contradicción en sí, no lo es. Mi anhelo de experimentar algo más allá del conocimiento que he adquierido por mí misma esta alimentado por un sentimiento muy antiguo de sospecha en los círculos orientados hacia el conocimiento (escuelas principalmente) y círculos filosóficos con los que he tropezado; me encerré en vez de abrirme.  Comprender difiera de saber; ganar  claridad significa comprender más y así se vuelve claro.
  • Porque me gustaría conseguir felicidad y satisfacción en cualquier momento. «Eso sencillamente no es posible, supéralo», el eco de padres, profesores de todo tipo y una fila larga de ancestros.

Además
Aprendí que hay (todavía) poco material de referencia para aprender el no saber. Sea por mi propia insistencia o por la época actual que explora mucho más el no saber, probablemente por las dos razones, hay más material disposible.

Basta ser quién es cada cual con naturalidad, sin añadiduras ni restas ni alteraciones ni juicio.

Sé Adán, sé Eva. No comas del árbol del conocimiento, permanece en la inocencia. No conozcas más que estás aquí y ahora y eres libre de crear según lo que más te apetezca.

Bentinho Massaro

Ahora ¿cómo aceptar el no saber?
Es suficiente hacerlo. Acéptalo una y otra vez.

  • Hacerlo significa: sentir y escuchar tus propios impulsos, tus recursos excepcionales un la vida diaria. Que no tiene nada que ver con planificar para ahora, para hoy o para  esta semana.
  • Hacer también significa: seguir lo que te resuena, seguir las migas de tu exitación, sin necesidad de saber el resulatdo posible, deja que se dspliegue.

¿Cómo ser tú?
¡Te corresponde descubrirlo!

Nadie tiene la respuesta adecuada par tí. Como el propio Buda señaló con algo como esto:  «No creas a ciegas lo que digo. No me creas porque otros te convenzan de mis palabras, ncuentra por tí la verdad, lo que es real».

Hay otros por ahí que te ayudarán a verlo, u otros de mente similar que serán una inspiración para ser más tú al irse desplegando el no saber.  Y al volver al saber, sólo porque lo haces bien, no se considera un problema sino que es sencillamente parte del proceso.

Permítete cordial y amablemente moverte entre saber y no saber hasta que te familiarices con quedarte en el no saber y lo que se despliega.

Apóyate y quédate en el no saber.

Me encuentro abierto ante
lo desconocido sin aferrarme sencillamente
abierto a lo desconocido caigo
en un lugar de curiosidad relajada y entonces
emerge algo más

(encontrado en «Arts-based and Contemplative Practices in research and teaching: Honoring Presence«)

 Foto ©Hèlen A Vink, Amsterdam, 28 diciembre 2015