Sentir el corazón, la mente y la bondad incondicional

La humanidad experimenta constantemente su apertura a través de pensar con curiosidad, amor, comprensión e incluso tristeza y dolor. Como estamos vivos estos sentimientos profundamente asentados están siempre burbujeando, relacionándonos con el mundo gracias a los sentidos. Al centrar la mente y sentir el corazón aumentamos la capacidad de conectar con la bondad. 

Sákyong Mipham en «El principio de Shambhala«.

©Hèlen A Vink, Viena (Austria), 8 noviembre 2014