Sensación de deleite

El mundo fenoménico es autoexistente: se puede ver, se puede mirar, se puede valorar el examen y se puede presentar un punto de vista a los demás. Es posible descubrir el estado inherente de las cosas. Es posible percibir cómo el mundo está interrelacionado. Es posible comunicar la valoración a los demás.

La posibilidad de frescura siempre está ahí. La mente nunca está completamente contaminada por la neurosis. La bondad siempre está ahí. Agárrela al instante. Conecte con la sensación de deleite que procede del estado despierto básico.

Chögyam Trungpa – ‘Cielo, tierra y humanidad’ (The Collected Works)