Sintoniza con la gratitud

Cuando se sintoniza con la gratitud se encuentra el mundo de alrededor con su plena riqueza y belleza. 

La única acción o no acción que se necesita es invertir tiempo.
Unos pocos segundos, un minuto, o sencillamente todo lo que dure invertir tiempo.

Sencillamente hay que detenerse de vez en cuando.
Detenerse literal y físicamente, quedarse quieto y sintonizar, tocar, agradecer. Centrarse en sentir gratitud.

¿Cómo?

  1. Encuentra algo cerca por lo que puedas sentir gratitud con facilidad.
  2. Sintoniza. Cambia la atención a la gratitud.
  3. Ahora practica sentir gratitud hasta poder extender el sentimiento de gratitud.
  4. Extiende el sentimiento de gratitud a todo lo que te rodea, a tí y a todos.

Al sintonizar y extenderse cada vez resulta más fácil estar en la energía de la gratitud y poder mantenerse ahí.

Da igual donde estés o cómo te sientas, siempre puedes sintonizar con la gratitud.

©Hèlen A Vink, Zandvoort, 5 septiembre 2015